Variedades tintas
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Garnacha negra: La Garnacha negra es una variedad muy vigorosa que se adapta bien a todo tipo de condiciones, ya que es muy resistente a la sequía. El grano, de medida media, redondo y de piel fina, forma un racimo muy compacto y alado. Con Garnacha negra se elaboran vinos con mucho cuerpo y aromáticos, de alta graduación alcohólica. Es una variedad que se comporta bien en las mezclas y que resulta excelente para la elaboración de vinos rosados.
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Ull de llebre: L'ull de llebre es una variedad muy vigorosa que se conoce también con el nombre de “tempranillo”. Destaca por tener unas hojas pentagonales de grandes dimensiones. El tempranillo se adapta a la mayoría de terrenos, pero prefiere las vertientes soleadas. Produce un racimo alargado pero compacto, de grano redondo y con una piel consistente que rodea una pulpa muy carnosa. Esta variedad da vinos de color poco intenso pero estable, color rubí, de acidez y graduación moderadas. Los vinos monovarietales, ligeramente afrutados, que recuerdan los aromas a moras, suelen ser jóvenes o de crianza corta
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Cariñena: La cariñena, al igual que el tempranillo, es una variedad muy vigorosa y de hojas grandes. En la comarca, se conoce también con el nombre de Samsó o mazuela, y así la encontrareis en las etiquetas de los vinos. La Cariñena es una variedad muy productiva que da un racimo compacto, de medida media y de forma cónica. El grano, que no suele ser muy grande, tiene la piel gruesa y consistente. Los vinos elaborados con Cariñena son astringentes y ricos en taninos. Son vinos con una buena graduación alcohólica, vinos con color, nervio y cuerpo.
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Cabernet Sauvignon: Esta variedad tiene su origen en la región de Burdeos, Francia. Es muy vigorosa, a pesar de que no es muy productiva. El racimo es pequeño, como el grano, que es redondo y de piel gruesa. El Cabernet Sauvignon se considera la variedad negra más cualificada. El resultado son unos vinos con taninos intensos, de buena graduación y color. Si bien el vino joven elaborado con esta variedad es astringente, esta característica se suaviza con la crianza. Los vinos acaban siendo finos, sabrosos, equilibrados y aromáticos.
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Merlot: El Merlot también tiene su origen en Francia, como el Cabernet. Es una variedad no muy vigorosa que produce un racimo medio. El grano se caracteriza por su color, negro-azulado. Los vinos que contienen Merlot suelen ser afrutados, alcohólicos y de mucha calidad. El Merlot, que envejece más rápidamente que el Cabernet, goza de una personalidad propia.
- Syrah: El Syrah es una variedad muy característica de los valles del Roine francés. Es una variedad muy vigorosa, de hoja pentagonal y de racimo medio. El grano, de unos tonos cromáticos azulados, tiene una piel muy fina y una pulpa jugosa. Es una variedad muy apta y apreciada para las mezclas.
- Otras variedades negras: Garnacha peluda, Monestrell, Picapoll negre, Cabernet franc y Pinot noir.
